El profesor no encajó
Se puede cambiar sin culpa ni incomodidad.
Cómo trabajamos
Basta con contarnos qué ocurre ahora con el niño. Una asignatura difícil, lagunas, preparación para un examen, pérdida de confianza o ganas de probar algo nuevo: el primer paso empieza con una conversación.
Sin presión. Sin obligación de comprar un paquete de inmediato.
Cada paso nace del anterior, sin saltar directamente a un programa cerrado.
Una breve conversación sobre la situación, las necesidades y las expectativas.
No solo por asignatura: importa el contacto con el niño.
30 minutos con el profesor, gratis.
Nivel, lagunas, ritmo y aquello por lo que realmente conviene empezar.
Un recorrido claro y sus prioridades.
Clases regulares, ajustes del recorrido y cambios visibles.
La retroalimentación muestra el avance real del niño, no solo una nota formal.
La comunicación debe ser clara, sin jerga pedagógica.
El plan mantiene la dirección sin convertirse en una trampa.
Se puede cambiar sin culpa ni incomodidad.
La dirección y el plan se ajustan.
Las vacaciones y las circunstancias personales existen.
Revisamos el ritmo y la carga.
Avise con al menos 24 horas. La fuerza mayor se considera individualmente.
Las situaciones imprevistas tienen condiciones específicas.
El precio y las condiciones del paquete se conocen antes de pagar.

Primer encuentro
El niño no necesita prepararse, aprender respuestas correctas ni impresionar. La meta es comprender si resulta cómodo avanzar juntos.
30 minutos — gratis
Conocer al profesorDescriba la situación con sus propias palabras: qué preocupa, qué funciona, dónde surgió la dificultad y qué esperan el niño o los padres. No hace falta preparar un informe.
Consideramos el objetivo, el nivel, el ritmo, el estilo de interacción y el horario. Un encuentro gratuito de 30 minutos ayuda a confirmar el contacto.
Es normal. Podemos hablar con calma sobre lo que no funcionó y elegir a otra persona.
La retroalimentación acompaña el aprendizaje. Al principio acordamos cómo y cuándo comunicar avances, dificultades y próximos pasos.
Sí, si cambian las circunstancias y el profesor dispone de otro horario. La regularidad ayuda, pero no debe ser una trampa.
Con al menos 24 horas de aviso, la clase puede trasladarse sin perder el tiempo pagado. Hay reglas específicas para imprevistos.
Avísenos en cuanto sea posible. Estas situaciones se consideran individualmente según las reglas de aprendizaje.
Empiece por lo que ve ahora. El siguiente paso quedará más claro después de hablar.
30 minutos de conocerse con el profesor — gratis